image ¿Pérdida de cabello? Por qué a mí…
9/24/20
Autor: Reelance

¿Pérdida de cabello? Por qué a mí…

Si empiezas a sufrir algún tipo de pérdida de cabello y tus miedos a la calvicie prematura te llenan de inseguridad y temores la cabeza, este artículo es para ti, una guía rápida y sencilla, para que descubras que no eres un bicho raro, hoy en día esto es más normal de lo que imaginas, y usualmente también tiene solución.

La caída de pelo le puede pasar a cualquiera

En la actualidad, personas de todas las edades y condiciones sociales pueden sufrir problemas de calvicie prematura. Incluso en niños, hay ciertos padecimientos que pueden provocarla, aunque la caída de pelo más común, que es la alopecia androgenética, se puede presentar desde los 17 años de edad.

De hecho, estimaciones recientes refieren que el 95% de casos de calvicie, son alopecia androgénica, que es un padecimiento que tiene ya una importante predisposición genética, y que afecta al 40% de los hombres mayores de 35 años de edad, al 65% de los mayores de 60 y al 70% de los mayores de 80 años. 

De igual forma en mujeres la pérdida de cabello llega a afectar al 40% de las mayores de 50 años, aunque por las condiciones de la modernidad, es cada vez más frecuente que existan casos de alopecia juvenil, y no solo por la caída de pelo, sino también de cejas y pestañas.

Así que antes que nada, es importante tranquilizarse, no creer que se trata de una maldición única en el mundo, sino una condición, que no es ni siquiera una enfermedad, sino únicamente una condición donde se produce una alteración en el funcionamiento de los folículos pilosos, y que puede estar presente en personas de cualquier edad, sexo y raza.

Qué hacer si empiezo a sufrir pérdida de cabello

Ahora bien, es importante también comprender la naturaleza del crecimiento de cabello. El pelo, consiste de tres fases principales: una de crecimiento (anágena), una de reposo (catágena) y una de caída (telógena), y en todo ser humano, es muy normal que perdamos hasta 100 cabellos diarios, la mayoría al momento de cepillarnos o darnos una ducha.

Si ves que al pasarte el cepillo se queda mucho pelo, no necesariamente quiere decir que ya estás sufriendo calvicie, pues puede ser parte normal del proceso de regeneración de cabello; el problema es cuando se produce algún tipo de alopecia, es decir, cuando hay zonas del cuero cabelludo, donde el pelo ya no está volviendo a crecer de ningún modo.

Por tanto, lo primero que debes hacer, es analizar qué tanto cabello estás perdiendo y si hay zonas específicas donde se esté produciendo este fenómeno.

Comprendiendo los diferentes tipos de alopecia

Como te comentábamos, la alopecia androgenética es la más común que existe, aunque hoy en día hay una clasificación con decenas de tipos diferentes de alopecias, por lo que es importante diferenciar las más importantes.

Los tipos de alopecia los podemos clasificar en dos grandes géneros: las alopecias cicatriciales, que vienen siendo aquellas donde el daño el folículo es permanente, y usualmente surgen a consecuencia de una herida, lesión, trauma, infección o enfermedad. Por ejemplo, las personas que sufrieron quemaduras graves en la cabeza, muy posiblemente tendrán algún tipo de alopecia cicatricial, que impida la restauración normal de los folículos pilosos.

Este tipo de calvicie, generada principalmente por factores externos, solo se puede tratar mediante procesos quirúrgicos como el implante capilar. Esta clase de alopecia, suele identificarse con facilidad, no solo por los factores externos históricos, sino también porque la piel presenta características particulares, tales como enrojecimiento y descamación, así como también una apariencia un tanto apergaminada; de hecho, es este tejido fibroso que se forma, el que anula la activación de los folículos pilosos.

El otro tipo principal de calvicie, son las alopecias no cicatriciales, las cuales se propician por un mal funcionamiento capilar, motivado usualmente por factores internos y muchas veces hereditarios y/o hormonales. 

Los dos géneros fundamentales de este tipo de alopecia, son las androgénicas y las alopecias areatas, que si no has tenido algún tipo de lesión en la cabeza, es más probable que sea tu caso.

Cuando la ausencia de cabello, se presenta de forma simétrica, comenzando por las entradas al costado de la frente, o bien en la parte de la coronilla, es muy posible que se trate del tipo más común, que es la androgénica. 

Si por el contrario, se presenta de forma irregular, con áreas circulares en zonas diferentes de la cabeza, con un patrón asimétrico o en espacios aislados, es más probable que se trate de uno de los tipos de alopecia areata.

Puedes usar fotografías de las diferentes variantes, para comparar tu problema con los múltiples tipos de alopecia existentes.

 

Posiblemente tú sepas mejor que nadie la causa de tu calvicie prematura

El siguiente paso, será analizar a consciencia tu situación actual. Muchas veces tan solo factores como el estrés, la falta de sueño o una mala alimentación, pueden ser los factores que generen la caída de pelo. En cuyo caso, un primer paso para buscar solucionarlo, radicaría en la misma atención de estas causas.

Aunque actualmente, como viene siendo desde hace 30 años, existen fármacos que pueden ser de utilidad para este caso; el minoxidil suele ser la primera elección, no solo por sus mínimos y muy esporádicos efectos secundarios, sino que a la fecha, es el único que ha sido autorizado por la FDA para tratar la alopecia androgénica, tanto en hombres como en mujeres.

El minoxidil, además de detener la expansión de las áreas con calvicie, estimula la activación de los folículos pilosos, para ayudar a regenerar su funcionamiento, incluso en zonas donde ya no crecía más el pelo.

Debido a esta acción, también muchas veces resulta de utilidad como remedio para la alopecia areata, particularmente en aquellos casos que no son demasiado graves, y donde solo se requiere reactivar ciertas áreas donde ya no crecía el pelo.

Depende también mucho de tu tipo de pelo; en muchos casos una loción de calidad como las de Reelance, al 5% en el caso de hombres, y al 2% en el caso de mujeres, pueden ser suficientes; aunque si tienes un cabello demasiado graso, usar un shampoo de minoxidil con la misma fórmula puede ser buena opción.

Si estás pasando por algún padecimiento o enfermedad, o si estás bajo algún tratamiento hormonal, se recomienda que consultes a tu médico para diagnosticar con mayor precisión el tipo de alopecia y el nivel de daño en tu funcionamiento capilar; para los casos más graves, un tratamiento tópico con minoxidil combinado con algún proceso hormonal como la finasterida, pueden contribuir de forma notoria a curar la calvicie.

Solo recuerda que cada cuerpo es diferente, y por tanto el seguimiento y evaluación de cualquier proceso, implica paciencia y también atención profesional para valorar su evolución. No obstante que con un poco de constancia y determinación, en la mayoría de casos, hoy en día sí es posible superar los problemas de pérdida de cabello.

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